jueves, octubre 19, 2006

Entre los Muertos (1)

(Este es el primer Capitulo de la Serie Entre los Muertos, la cual rinde honor a las grandes peliculas de este genero tomando algunas ideas de estas, de igual forma, si alguien desea ilustrarla deja tu comentario y nosotros te buscaremos, disfrutenla y gracias)

Entre los Muertos

Capitulo 1: El peor Día de Ana.

***

Todo luce negro, entonces, Ana abre los ojos, se siente mareada, débil, cierra los ojos, luego abre lentamente los ojos una vez mas, mira a su alrededor, no reconoce el lugar, se siente confundida, y siente frió.

Ana se encuentra recostada, quemada por el sol, aunque el cielo esta nublado, su ropa esta sucia y gastada, así como su cabello, que a pesar de ser castaño, presenta unos rayos de color claro, muestra de una larga exposición al sol, aunque aun no se ha dado cuenta, se encuentra recostada en una balsa naranja, un especie de balsa de emergencia de algún barco que ha quedado varada sobre la arena.

Me duele la cabeza- piensa- ¿donde estoy?

Finalmente después de un rato logra sentarse, observa con curiosidad la balsa, no reconoce nada, y después mira mas allá de esta, observa una playa, que se pierde a lo
lejos en arena, mar y rocas, al otro lado, una gran escollera rompe las olas hacia el mar, y hacia la playa, una cabaña, pero parece descuidada, tal ves abandonada.

Ayudándose con las manos logra ponerse de pie “tengo mucha sed” piensa y busca salir de la balsa, en lo alto aunque bloqueado por las nubes, el sol apenas sale, el día esta comenzando, el peor día de Ana.

Después de una larga y dolorosa caminata logra llegar a la puerta de la cabaña, golpea la puerta pero al hacerlo esta se abre rechinando, lo que ve dentro la decepciona un poco, todo esta tirado en el suelo; libros, una lámpara, ropa, vasos, y 2 cosas que llaman su atención, una pistola y sangre grandes manchas de sangre a lo largo del piso y en las paredes, Ana se asusta pero no grita y sale de la cabaña deprisa.

Una vez afuera se tranquiliza, “no seas tonta, no hay nadie, quien haya sido se fue hace mucho”, luego da la vuelta y mira de nuevo la cabaña, “tengo muchísima sed”, y lentamente va acercándose a la cabaña de nuevo, entra nuevamente en la cabaña y se pasa por un camino entre el tiradero evitando pisar las manchas de sangre, se dirige a la puerta que se encuentra frente a la entrada, que se encuentra abierta y que aparentemente es una cocina.

En cuanto entra cubre su nariz, el hedor es insoportable, y por lo que puede ver, el aspecto también, puede ver que el refrigerador dejo de funcionar hace mucho tiempo, toda la comida en su interior esta podrida, y hay por todo el suelo cajas de cartón que contienen latas de alimento, también un recipiente que contenía cuchillos tirado y un cuchillo ensangrentado, “¿que mierda ocurrió aquí?” piensa de inmediato, pero entonces ve unos garrafones de agua en una esquina y se aproxima con velocidad al mas cercano y satisface su sed, aunque Ana no se percato, la puerta de la cocina que no miro pues se encontraba abierta, tiene dos huellas extrañas, dos huellas de unas manos, pero marcadas con sangre.

Después de beber una gran cantidad de agua, Ana finalmente se sienta y se tranquiliza un poco, vuelve los ojos hacia el cuchillo ensangrentado… “al parecer alguien fue atacado aquí, sin embargo se defendió…”, mira a través de la puerta y ve la pistola en la primera recamara… “seguramente eran varios los que vivían aquí, y otros tantos los que los atacaron, pero… ¿Por qué no hay ningún cuerpo?, hay! Pero que estoy diciendo, debería estar feliz de no encontrarme con ningún muerto… o peor aun, con alguno de estos locos aun con vida” luego mira las cajas llenas de latas, “seguramente se preparaban para refugiarse, posiblemente un huracán o algo, si tan solo supiera donde estoy”. Se acerca gateando a una de las cajas, y saca unas latas, “tengo mucha hambre”, lee la lata “Atún ahumado”, toma uno de los cuchillos que encuentra limpio y comienza a romper la lata, finalmente logra abrirla y se atraganta con el atún. Después de saciar su hambre, se queda profundamente dormida tal cual se encuentra recostada contra un muro.

Ana despierta sobresaltada, sin embargo se recupera del susto, y comienza a estirarse, luego mira por la ventana, el sol se encuentra en lo alto, comienza a caer el atardecer, debió dormir cerca de medio día.

“No puedo quedarme aquí, me da mucho miedo este lugar” dice al momento de levantarse, se dirige hacia la sala nuevamente, observa durante un instante las manchas, pero esta vez no se aterroriza, y busca entre los objetos algo que le sea de utilidad.

Entonces dirige la vista hacia una mochila de cuero que esta como casi todo, tirada en el suelo; “genial, así podré llevarme algo de comer”, se dirige hacia donde esta y la recoge, debajo de esta observa una linterna, también la recoge y la mete en la mochila, después siente frió pues un poco de aire entra por la puerta principal; “necesito algo para cubrirme del frió” dice mientras observa su ropa, una blusa prácticamente destrozada de un color rojo gastado cubre únicamente sus pechos, y lo que algún día fue un pantalón con grandes bolsas, hoy es simplemente una bermuda rasgada, entonces mira a su alrededor, y en un muro aun colgada observa una sudadera tipo hoody, la baja y se la pone, luego cubre su cabeza con el gorro, “mucho mejor”, luego observa una puerta y decide entrar, al parecer es la recamara, puede observar una cama, un armario al fondo de la habitación, se dirige a este pero decepcionada solo encuentra mas contenedores de agua, dos escopetas, y varios cuchillos de gran tamaño, lo único que llama su atención es una botella que cuelga de una correa por medio de un mosquetón, y unos zapatos tipo converse, retira la botella del muro y cuelga la correa con el mosquetón de su mochila tras llenarla de agua, luego observa los zapatos, y mira sus pies, prácticamente desnudos apenas cubiertos por unos zapatos de cuero que se han desbaratado debido al agua salada y al sol, así que decide quitárselos y usar el calzado de la casa, “que afortunada, me quedan”, piensa, y luego observa el resto de las cosas, “¿Afortunada?, mas vale que estos tenis sea lo único que necesite de su antiguo dueño”. Tras llenar la mochila con todas las latas que pudo meter en ellas, y recoger un cuchillo para abrirlas, se dirigió nuevamente fuera de la cabaña.

Una vez afuera, observa detenidamente la playa , las olas rompen lentamente contra la orilla, siguiendo la línea de costa, voltea hacia su derecha y se queda detenidamente observando algo que parece una sombra, una gran sombra suspendida en el aire, luego talla sus ojos, y observa nuevamente, apenas puede creerlo, “No puedo creer que no lo haya visto cuando me levante”, se trata de un gran edificio, y una gran ciudad a sus pies, tan solo a unos kilómetros por la playa, así que Ana empieza su travesía.

****

Tras una larga caminata, Ana finalmente alcanza la ciudad, talla su frente y tira un palo que recogió a lo largo del camino y uso de bastón, el sol aun esta en lo alto, sin embargo el anochecer se acerca.

“Que raro, es una gran ciudad por lo que se puede apreciar, pero no escucho ningún ruido, ni puedo ver movimiento”, dice mientras camina junto a una carretera que aunque Ana no ha visto pues no se acerca lo suficiente, esta cubierta casi en su totalidad por sangre. Finalmente llega al primer edificio accesible, de una planta, “Doña Lupe, las mejores Tortas”, lee Ana, “Sin embargo lleva tiempo cerrado”, y así decide adentrarse en la ciudad, conforme avanza, los edificios grandes van sustituyendo a aquellos pequeños y casas mas complejas a aquellas casas parcialmente pobres, que había en las afueras de la ciudad, sin embargo no puede encontrar a nadie, ni escuchar algo, y la inquieta cada vez mas el hecho de ver toda la ciudad destrozada, algunas cosas consumidas hace mucho tiempo por el fuego, la mayoría de los grandes ventanales destrozados, los autos dañados, chocados y abandonados, y las calles llenas de sangre, y objetos… “parece que hubiera habido una guerra civil, o alguna locura violenta, es como si se hubiesen vuelto locos de repente y hubieran salido a las calles a matarse”, piensa con horror Ana.Se acerca a un automóvil que esta parado prácticamente encima de la banqueta con una de las puertas delanteras tumbada hacia delante, al acercarse, observa que el cristal del conductor esta destrozado, y que aun quedan tirones de ropa dentro del auto, atrapados con el cinturón y el marco de la ventana del conductor, también encuentra un zapato, “parece que sacaron a la fuerza a alguien por la ventana” piensa Ana, y luego mira las manchas de sangre en todo el vehiculo, pero mientras observa la ventana, logra observar una silueta a lo lejos que se mueve por la banqueta y esta por doblar en una esquina, “Bendita Suerte, al fin alguien vivo” piensa y comienza a correr hacia la esquina donde ya ha doblado quien quiera que haya sido, cuando Ana llega a la esquina gritando “Disculpe, deténgase por favor, disculpe, deten…”, pero interrumpe brevemente su grito al observar con curiosidad la espalda de una señora que camina prácticamente arrastrando una de sus piernas, quien al oírla da bruscamente una vuelta, y luego se avienta en su dirección, Ana queda impactada y comienza a decir nerviosamente; “señ…señora, que ocurre… por Dios, deténgase”, pero la señora sigue avanzando con velocidad y aparentemente ansiedad hacia ella, por lo que sollozando comienza a correr en sentido opuesto gritando con palabras cortadas por el llanto; “Señora, por favor deténgase…. Que sucede... alguien ayúdeme por favor” (mas llanto que palabras).

Pero a medida que Ana corre, puede ver como de los edificios a su alrededor, salen con brusquedad otros sujetos que también la persiguen…. “Maldita sea, que rayos esta sucediendo aquí”, piensa Ana, puede oír los bramidos que producen sus perseguidores, entonces alcanza a ver una escalera a un lado de un edificio viejo, y cambia su dirección hacia esta, dobla en la esquina pero antes de alcanzar la escalera, alguien la coge por detrás y cubren su boca, luego la jalan hacia atrás, y puede ver como es introducida en un cuarto que no había visto.

Ana mira la mano que le cubre la boca y pone una expresión de horror en el rostro, llorando trata desesperadamente de librarse de esta, pero entonces algo la tranquiliza, “Tranquila” lo que paralizo totalmente a Ana, “pase lo que pase, no grites” escucho nuevamente mientras retiraban la mano de su boca, “Espera quie….” No termina de decir Ana cuando vuelven a cubrir su boca, y esta vez le susurra al oído “lo que sea que pase, no grites”, y se aleja dejando a Ana en la oscuridad mirando la puerta a través de la cual puede ver el callejón y la escalera, donde aquellos sujetos que le persiguieron comienzan a tirar cajas y botes de basura, “me están buscando”, luego busca a su alrededor, pero no puede ver nada, y no escucha nada, “¿Donde estas?” murmura, “¿Donde estas?” un poco mas alto esta vez, a lo que uno de los sujetos voltea en la dirección del cuarto y comienza a caminar hacia Ana, mientras tanto fuera, en el callejón, los demás repentinamente comienzan a correr por el mismo camino en el que llegaron, sin embargo el que se introdujo en el cuarto sigue acercándose lentamente a Ana, quien comienza a desesperarse, entonces puede ver como el sujeto la mira y se abalanza sobre ella, Ana cierra sus ojos y se agacha, esta a punto de gritar pero entonces escucha un golpe, abre lentamente los ojos, y observa el cuerpo en el suelo de su atacante, y una silueta parada en la puerta con un martillo en la mano, “te dije que no gritaras, ven” le dice mientras extiende su mano.
Ana se queda estupefacta viendo detenidamente al sujeto, por lo que este insiste “no tenemos mucho tiempo, vamos” … lo que hace reaccionar a Ana y de inmediato toma su mano y corren a través de la puerta suben la escalera y se dirigen por una calle que se encuentra en un nivel superior entre los 2 edificios… después de un rato de correr, el sujeto deja de trotar, pero sigue avanzando, Ana se alienta a preguntarle entonces “¿Que rayos sucede aquí?”, lo que ocasiona que el sujeto de bruscamente una vuelta y cubra la boca de Ana con sus manos indicándole que guarde silencio, luego le habla al oído “estamos en zona negra” y libera su boca, pero cuando estaba dándole la espalda a Ana para seguir caminando Ana pregunta en voz baja “¿Qué es una zona negra?” a lo que el sujeto voltea bruscamente, pero antes de alcanzar a Ana esta da un paso atrás y pone sus manos en su boca indicando que no hablara mas, entonces el sujeto habla con una voz muy débil “te explicare en otro lugar, por ahora solo guarda silencio y camina” a lo que Ana no tuvo mas opción que mover afirmativamente la cabeza, y así estuvieron avanzando lentamente durante el atardecer.

Poco antes de que la luz se esfumara por completo, Ana fue guiada dentro de un edificio alto, trepando por un poste de luz inclinado que se recostaba con una pared del segundo piso de un local, entrando por una ventana, una vez dentro, su acompañante se aseguro de cerrar la puerta y movió silenciosamente una gran base de cama que bloqueaba la puerta, después se sentó y comenzo a liberar las correas de su mochila.
Ana intento preguntarle algo, pero el sujeto hizo una seña con el dedo, y luego saco de su gran mochila, que coloco pesadamente en el suelo, una botella y se dispuso a beber.

Por fin pudo apreciar la peculiar manera de vestir de su acompañante, unos pantalones viejos de una tela pesada, llenos de bolsas y parches bordados de diferentes colores, unas grandes botas militares gastadas, un hoody verde viejo y rasgado, guantes de cuero rotos y diferentes el uno del otro, rodilleras y coderas largas que protegian sus antebrazos, también aprecio la gran cantidad de armas que portaba tanto en el cuerpo como en la mochila; colgados con cinturoncillos tenia 1 gran cuchillo en cada pierna, otros 2 en el pecho de gran tamaño también, uno mas en el brazo izquierdo, y una pistola en la cintura; en la mochila cargaba un gran arco deportivo y muchas varillas a modo de flecha, un gran sable o espada de uno de los costados, el martillo con el que le había salvado la vida, y 2 bates no muy largos de madera, todos fuertemente ajustados.

Ana espero un tanto desesperada mientras este saciaba su sed y finalmente obtuvo una línea de su acompañante “¿Qué hacías en una zona negra?”, a lo que Ana hizo un gesto de frustración y dijo en un tono severo “No entiendes que no se de que hablas, ni que sucede, ¿Qué maldita mierda sucede aquí?, ¿Dónde estoy y Quien eres tu?, y que puta madre es una Zona Negra” a lo que el muchacho reacciono de una manera violenta indicando que guardara silencio y luego se coloco de pie junto a la ventana por la cual habían entrado y estuvo un rato observando en silencio, después de un rato Ana intento preguntarle nuevamente, esta vez en un tono suave y siendo discreta, pero antes de decir algo el sujeto le dijo “¿Realmente no sabes nada cierto?”, a lo que Ana un tanto confusa solo contesto moviendo la cabeza, entonces el sujeto se sentó en el suelo, junto a ella y jalo su mochila hacia el, luego comenzó a abrirla y sacar cosas mientras decía “Estas en Constitución, el área mas al sur de Punta Colmillo…. (entonces saco un gran tubo de la mochila), mira” el tubo contenía un mapa, un tanto arrugado de una ciudad que ciertamente es una península en forma de diente, el mapa esta totalmente lleno de apuntes y dibujos, así como completamente coloreado,” Estamos aquí (indico el señalando una zona coloreada de gris muy al sur de la gran ciudad) hemos entrado en una zona gris, desgraciadamente no pudimos alejarnos lo suficiente del limite, pero esta prohibido moverse de noche”, y Ana aunque poniendo atención pregunto “pero que rayos es una zona gris, o negra, y que sucede con la gente”, y el sujeto “de verdad no sabes nada cierto, una zona es en lo que hemos dividido Punta colmillo, y nosotros los exploradores nos encargamos de colorear estas zonas, de acuerdo a la cantidad de infectados que hay sobretodo pero también tomando encuentra otros factores como la posibilidad de moverse a través de esta, y los lugares para esconderse como este, yo soy Ric” se disponía a seguir cuando Ana le interrumpe, “¿Que son los infectados y porque cargas todo eso, bien podría pensar que vas a una guerra o algo por el estilo?”.
Esta pregunta dejo totalmente atónito a Ric; “En serio no tienes ni idea de que sucede verdad, pero, no entiendo, es imposible que no sepas que sucede, ¿De donde vienes entonces?”…. a lo que Ana se dispuso a contestar, pero después de pensar un rato, se desespero y contesto un tanto asustada “no lo se, no entiendo, no puedo recordar, hasta este momento no me había puesto a pensar en eso, pero…. No puedo recordar nada antes del bote” dijo con una cara de horror…. “¿Qué bote?” pregunto Ric, “Cuando desperté me encontraba en una playa, cerca de aquella cabaña (hizo un gesto de susto al recordar), recuerdo que me encontraba en una balsa naranja” y después se soltó a llorar.

“Tranquila” dijo Ric acercándose a ella y poniendo su mano sobre su hombro, “Lamento no tener nada bueno que decirte niña, pero, sea de donde sea que hayas venido… has llegado al infierno, y tendrás que sobreponerte si quieres sobrevivir, yo te enseñare cuanto pueda y te daré lo necesario, ¿Qué traes en esa mochila?”.. Ana con sollozos aún, descolgó su mochila y saco las latas la linterna y el cuchillo “Déjame verlo” dijo Ric inmediatamente, Ana se lo dio “encontré todo esto en una cabaña en la playa, tenían muchos víveres, por Dios explícame que sucede aquí”, dijo Ana, mas calmada y en un tono de tristeza, Ric dejo un momento el cuchillo en el suelo y la miro fijamente, “no solo sucede aquí, no se sabe que fue lo que lo causo, o en donde inicio exactamente, pero hace 29 años surgió una epidemia de algún extraño virus, la gente se desplomaba, en todos lados morían todos los días personas por ninguna razón aparente, y las ciudades se fueron llenando de cadáveres, pues el numero de muertes supero la capacidad de las autoridades, pero fue hasta después de 50 días de la primera muerte, que todo empezó, fue cuando los infectados aparecieron, los cadáveres se levantaban y perseguían a los vivos, los devoraban, la confusión fue total, nadie sabia que hacer, las armas solo causaban mas muertes, ningún ejercito pudo hacer algo, al final todos los países sufrieron la misma suerte, se vieron infestados de estos seres, en solo 30 días se perdió el control, los sobrevivientes eran perseguidos día y noche por cientos de infectados, y empezaron a construir refugios, Punta Colmillo tenia 3, hoy solo queda uno, Mosaico, muy al norte aun, nos tomara todo el día llegar a el, también sabemos de otros refugios en México, cada ciudad tenia 2 por lo menos, pero hace 7 u 8 meses que no sabemos nada de ninguno.”

“entonces el mundo finalmente se fue a la mierda” dice Ana mientras baja la mirada y se pierde, “se supone que el mundo es lo que interpretamos y reflexionamos, no solo lo que observamos, no me gusta pensar que es el fin, que no hay razón para despertar mañana, pero sabes, al final, sigo vivo, y pienso hacer todo lo posible por seguir así”

“Hablaste de un refugio, ¿hay muchas personas ahí?” dijo Ana.

“Hay casi 500 personas en Mosaico, dame tu linterna” Dijo Ric mientras extiende una mano a Ana, quien recoge su linterna y la entrega a Ric, todo esta en oscuridad, Ric coloca su mano sobre el cristal de la linterna y luego la prende, su mano se ilumina de un color rojo, y nuevamente apaga la linterna, luego la guarda en su mochila y toma nuevamente el cuchillo de Ana y se lo da diciendo “yo tengo abrelatas, este cuchillo es corto y de punta gastada, no te servirá de mucho, ten este (mientras descuelga uno de su pierna izquierda y se lo da a Ana), de todas formas enfrentarte con un infectado cuerpo a cuerpo debe ser la ultima opción, para poder sobrevivir debes ser invisible, voy a decirte lo que harás desde hoy si quieres llegar a Mosaico con vida” Dice Ric mientras de su mochila saca un abrelatas pequeño y tomando una de las latas de Ana con su mano izquierda comienza a abrirla, “solo nos movemos de día, pase lo que pase nunca grites, jamás, no hablamos mientras nos movemos, solo puedes hablar cuando yo diga que puedes hacerlo, jamás utilices iluminación en la oscuridad, solo comemos y bebemos en los escondites, o cuando yo diga que puedes hacerlo, si nos encontramos con infectados no te espantes, y haz exactamente lo que te diga en ese momento, incluso si crees que es arriesgado, los infectados son simplemente humanos defectuosos, debido a su estado físico no pueden ser mas fuertes que tu o yo, ni ágiles, y mucho menos inteligentes, la mayoría de ellos están medio devorados, si piensas bien las cosas, es fácil evitarlos, pasar inadvertido, el peligro es que son incansables, el hambre hace que sean desesperados e impredecibles, son muy agresivos, y sobretodo que normalmente están en grupo, la agitación, ruido o cualquier indicio de persecución atraerá cientos de ellos de inmediato, dormiremos por turnos, si durante tu turno sucede algo despiértame inmediatamente, y la regla mas importante, mantente cerca de mi, pero siempre a mis espaldas” y termina de abrir la lata y le ofrece la lata a Ana, también introduce nuevamente su mano a su mochila y luego saca una cuchara y un tenedor, y le da la cuchara a Ana, quien toma una flecha de la mochila de Ric y la observa mientras come “no cargo todo esto por si tengo que enfrentarme a un grupo de infectados, ni siquiera a uno de ellos, trato de utilizarlas lo menos posible, el arco es la mejor opción, puedes tumbar blancos a distancia, sirve para limpiar algún camino, la inteligencia de los infectados no les permite razonar que la flecha fue lanzada de alguna parte, para ellos es como si uno de ellos repentinamente cayera muerto, sin observar que tienen una flecha clavada en la cabeza, la forma de matar a un infectado es desconectar su cerebro, desnucándolos, no se sabe como, pero el cerebro nunca deja de funcionar, aun cuando otros órganos lo hacen y el cuerpo esta herido de muerte, el cerebro sigue ordenando que todo siga funcionando, los bates y el martillo son para descontar infectados aislados, si das bien el golpe, un solo golpe basta, el martillo es mas silencioso, sin embargo si el primer golpe no los mata, sirve de poco, la cimitarra la encontré en una casa hace 3 años, era de algún coleccionista, y junto con el arco, es la que mas me ha ayudado, puedo separar la cabeza del infectado de un solo golpe, el fino filo y la carne en descomposición me permiten que corte fácilmente y sin hacer ningún ruido, los cuchillos son mi ultima opción en caso de enfrentarme frente a frente con un infectado las armas largas no me sirven de nada, pues el infectado estará todo el tiempo encima de mi tratando de morderme, a decir verdad, poco se puede hacer cuando te enfrentas a un grupo de infectados, pero como ves, hay posibilidades si eres furtivo e inteligente” Ana que había escuchado todo mientras observaba cada una de las armas interrumpió y dijo “que hay de la pistola que cargas contigo”…. “la pistola no es para los infectados, solo cargo una bala” Ana hizo una mueca, pero asintió con la cabeza diciendo “entiendo” después comieron en silencio, ambos se encontraban hambrientos y Ana estaba totalmente exhausta y se quedo dormida, Ric velo un rato y después reviso que la puerta estuviera bien bloqueada y entonces también se dispuso a dormir, “no se de donde has venido niña, pero tienes un ángel enorme y eso nos mantendrá vivos”

ESTE TEXTO ES PROPIEDAD DEL EQUIPO TONALI.

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